Necesito dinero rápido y urgente ¿qué hago?

Seguramente, alguna vez te hayas encontrado en la situación de necesitar una cierta cantidad de dinero de la forma más inmediata posible. Si es así, lo más probable es que te hayas sentido algo agobiado ya que conseguir acumular cierta cantidad de dinero en un tiempo limitado, no siempre es una tarea sencilla.

En el artículo de hoy hablaremos de las distintas opciones que tienes si necesitas conseguir una cierta cantidad de dinero de una forma rápida y urgente.

¿Qué situaciones nos pueden llevar a necesitar este dinero de forma rápida?

Los imprevistos suceden en la vida de cualquier persona, solo que no todo el mundo dispone de una fuente de ingresos que le permita hacer frente a estas situaciones sea cual sea su naturaleza.

Estos son los escenarios más habituales que suceden en el día a día de las personas, y que necesitan de dinero urgente para resolverse de forma efectiva:

  • Averías de nuestro vehículo habitual: se nos ha roto el coche y lo necesitamos para ir a trabajar. No podemos esperar a que nos llegue el sueldo a principios del mes siguiente, pero necesitamos llevarlo al mecánico para no perder días de trabajo.
  • Rotura de electrodomésticos: hoy en día, es prácticamente imposible vivir sin una nevera o una lavadora que trabaje por nosotros. Si se nos rompe uno de estos electrodomésticos, es probable que no dispongamos del dinero en ese momento ya que suelen ser bienes bastante caros.
  • Un cumpleaños: hay personas que tienen la capacidad de ser lo suficientemente precavidas y ahorran con tiempo para comprar los regalos de cumpleaños a sus seres queridos. Otras en cambio, se acuerdan una semana antes de la fecha señalada de que no han comprado nada. Esta también es otra de esas situaciones habituales en las que necesitaremos de una fuente de financiación que nos proporcione el dinero de una forma rápida.
  • Una factura impagada: ya sea de luz, agua o teléfono. Un impago puede hacer que nos corten el servicio en cuestión. Puede que quedarnos un par de semanas sin móvil no sea una catástrofe, pero imaginemos que nos cortan la luz en pleno invierno cuando nuestro sistema de calefacción es de tipo eléctrico.

¿Qué opciones tenemos en estos casos?

Aunque mucha gente tiene en su poder cierta cantidad de dinero ahorrado para hacer frente a este tipo de imprevistos, no todo el mundo tiene esa posibilidad. En estos casos, nuestras opciones serían las siguientes:

  • Pedir dinero a un amigo o familiar: esta suele ser la alternativa más recomendada. Un amigo o familiar nunca nos cobrará intereses por prestarnos el dinero. Además, si es una pequeña cantidad, es probable que nos lo pueda dejar sin ningún tipo de problemas.
  • Recurrir a nuestra cuenta de ahorro: hay personas que tienen una cuenta de ahorro en el banco. Si este es nuestro caso, siempre tenemos la posibilidad de cancelarla y sacar algo de dinero, aunque lo más seguro es que nuestro banco nos aplique ciertos intereses y comisiones por su cancelación.
  • Recurrir a la tarjeta de crédito: si tienes la suerte de contar con una tarjeta de crédito, podrás gastar cierta cantidad de dinero (dependiendo del límite que tengas) para hacer compras. Imagina que has llegado a final de mes sin dinero en tu cuenta y necesitas hacer la compra. En estos casos, podemos recurrir a nuestra tarjeta de crédito para poder pagar con ella y no tener que devolver el dinero hasta el mes siguiente.
  • Pedir un micropréstamo: si ninguna de las opciones anteriores te sirve, lo único que te quedará es pedir un micropréstamo. Las entidades que se encargan de ofrecer este producto financiero te dan la posibilidad de solicitar pequeñas cantidades de dinero de hasta 1000 euros aproximadamente, y devolverlo todo en un pago único (algunas compañías ofrecen la opción de a plazos) al cabo de un mes o 15 días, según tu elección.

¿Qué deberemos tener en cuenta al recurrir a una de estas fuentes de dinero?

Aunque estas son las principales alternativas que tenemos para pedir un préstamo rápido y urgente, no todo el mundo tiene la opción de recurrir a ellas. Por otra parte, cada una de estas fuentes de financiamiento tiene sus pros y sus contras. Estos son los puntos a tener en cuenta antes de decantarnos por una u otra:

  • La cantidad que necesitamos que nos presten: es probable que si necesitamos mucha cantidad de dinero, no podamos pedirla a nuestros amigos y familiares y debamos recurrir a otro tipo de fuente de financiación.
  • El plazo a devolver: cada fuente de financiación cuenta unos plazos distintos. Mientras que los microcréditos suelen devolverse al mes de pedirlos al igual que las tarjetas de crédito, el periodo de devolución a amigos y familiares siempre es más flexible.
  • Los intereses a pagar: tanto si cancelamos un plan de ahorro, utilizamos nuestra tarjeta de crédito o pedimos un microcrédito rápido, en los tres casos deberemos hacer frente a intereses. Antes de escoger una de estas tres opciones, será conveniente calcular qué precio deberemos pagar por cada uno de estos préstamos.